Mientras tanto

901_1048

Yo lloraba

largo y ancho lloraba

pesado.

Mientras tanto

las moscas revoloteaban la higuera

que estaba llena de pájaros picoteando los frutos.

 

Yo lloraba,

largo y ancho lloraba,

pesado.

 

Mientras tanto,

la enredadera del vecino que no quise cortar

invadía mi jardín con sus varas llenas de flores lilas.

 

Yo adentro,

sola y en la cama, revuelta, en la cama lloraba;

dormía y despertaba

asustada del mundo y de mí;

escuchaba el ruido del agua,

escuchaba el ronquido de la gata,

y el latir cada vez más lento de mi corazón.

 

Yo adentro, sin saber qué hacer,

sin saber qué hacer.

 

A la mañana, cuando salí había sol,

el nogal me había regalado

cincuenta nueces sin cáscara verde,

redondas y limpias;

la lluvia había lavado la piedra;

el sol brillaba en las gotitas

de los tréboles pequeñitos,

y comenzaba un nuevo día,

sin llanto,

recogiendo nueces

higos

y flores.

El tiempo de los justos estaba afuera y yo,

tonta, ni lo contaba.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s